Cuando la pantalla enseña
Recursos audiovisuales como eje del aprendizaje en línea
Somos, ante todo, seres visuales: la neurociencia cognitiva lo confirma y el aula virtual lo necesita. El video y la infografía no son un adorno ni un complemento del aprendizaje en línea: son su arquitectura.
Cada vez que diseñamos una experiencia de aprendizaje en un entorno virtual, nos enfrentamos a una pregunta que, en apariencia, parece resuelta: ¿cómo hacemos para que este contenido realmente ayude a la comprensión del estudiante?
La respuesta, casi siempre, nos lleva a una imagen, un esquema o un video; sin embargo, no se trata de una moda pedagógica ni de una preferencia generacional; se trata de algo que la evidencia educativa viene confirmando con insistencia desde hace décadas: los seres humanos somos, ante todo, seres visuales.
La neurociencia cognitiva lo explica con claridad: el 65% de la información que procesamos llega a través del canal visual, y el cerebro humano procesa imágenes hasta 60.000 veces más rápido que el texto escrito (Mayer, 2009). Este principio, conocido como el efecto de superioridad de la imagen, ha sido ampliamente documentado y es hoy uno de los fundamentos del diseño de entornos educativos virtuales.
En términos prácticos, este principio implica que los recursos audiovisuales y las experiencias virtuales deben priorizar la representación visual de conceptos, procesos y relaciones, en lugar de limitarse a presentar grandes cantidades de texto. Por ejemplo, en un curso sobre gestión de proyectos, una infografía que represente visualmente las etapas de un proyecto puede facilitar la comprensión y el recuerdo mucho más que una diapositiva con una extensa explicación escrita.
El poder de la imagen
Cuando hablamos de imagen en educación, no nos referimos únicamente a lo decorativo o ilustrativo; hablamos de recursos que median entre el conocimiento y quien aprende, que simplifican lo complejo, que anclan la comprensión y que generan memoria.
Organismos internacionales como la UNESCO, toman lo anterior como referencia en su estrategia sobre innovación tecnológica en educación 2022-2025, señalan que las tecnologías digitales deben utilizarse para «ampliar el acceso a las oportunidades educativas, mejorar la pertinencia y la calidad del aprendizaje» (UNESCO, 2024). Esta declaración no es retórica: apunta directamente a la necesidad de enriquecer los entornos de aprendizaje con recursos que potencien la comprensión.
En esa misma línea, el Informe GEM 2023 de la UNESCO plantea que, cuando las tecnologías se implementan de forma responsable, «tienen la capacidad de producir impactos significativos en los sistemas educativos» (UNESCO, 2023). En este sentido, el recurso audiovisual, y en particular el video, es uno de los medios con mayor potencial demostrado, ya que ofrece posibilidades relevantes para presentar, explicar y contextualizar contenidos en entornos virtuales.
El formato que lo cambió todo
Si hay un recurso que ha redefinido el paisaje del aprendizaje digital, ese es el video. Desde los primeros cursos masivos en línea hasta las más sofisticadas plataformas universitarias de hoy, el video ha ocupado un lugar central. No es casualidad: combina imagen en movimiento, audio, narrativa y ritmo en un solo formato que el cerebro humano procesa de manera natural y fluida. Como lo señalan De la Fuente Sánchez et al. (2018) en su investigación sobre video educativo y rendimiento académico en la UNED, «el vídeo, en su formato convencional o incorporando la interactividad, sigue siendo el preferido por profesores y alumnos para mejorar la calidad del proceso de aprendizaje» (p. 323).
La investigación de Rodríguez Guardado y Platas-García (2022), publicada en la Revista Electrónica de Investigación Educativa, confirma que los videos tutoriales «son una herramienta valiosa que promueve la motivación para el proceso de aprendizaje en los estudiantes» universitarios.
Sus hallazgos muestran una correlación positiva entre la motivación intrínseca y la percepción de aprendizaje cuando se emplean videos en contextos digitales. Esta motivación no es un dato menor: en la educación virtual, donde el vínculo presencial se debilita, el video actúa como un puente emocional y cognitivo entre el docente, el contenido y el estudiante.
En Colombia, el Ministerio de Educación Nacional (MEN) ha reconocido explícitamente este valor desde la estrategia «Aprender Digital: Contenidos para Todos», al poner a disposición de la comunidad educativa más de 80.000 recursos digitales que incluyen, de manera destacada, contenidos audiovisuales y videos con fines pedagógicos (MEN, 2020). Además, en sus Orientaciones para el diseño, producción e implementación de cursos virtuales (MEN, 2013), el ministerio establece el video como uno de los formatos clave en la producción de contenidos educativos digitales, reconociendo su capacidad para integrar múltiples lenguajes y facilitar el aprendizaje autónomo. Esta postura institucional no ha hecho más que fortalecerse con el tiempo.
Desde la pedagogía universitaria, el impacto del e-learning ha sido estudiado con creciente rigor. De la Cruz Medina (2023) concluye que esta modalidad «ofrece una gran variedad de plataformas que hacen posible la visualización de recursos interactivos, entre los que se encuentran videos, foros, actividades en línea y evaluaciones automatizadas, que facilitan el aprendizaje autónomo y continuo» (p. 2).
[Ilustración 1: Cifras y métricas más relevantes del impacto del video educativo.]
Presencia docente en la pantalla
De esta manera para un profesor que se abre camino en el mundo digital, grabar un vídeo significa traducir su saber en un lenguaje que el cerebro humano ya domina. La imagen, la infografía, la cápsula audiovisual y el video no son adornos del aula virtual; son su arquitectura fundamental. Cuando los integramos con intención pedagógica, no solo facilitamos la comprensión; también generamos presencia, cercanía y significado, elementos que ningún texto estático puede ofrecer por sí solo.
Conscientes de esta realidad, en nuestra Universidad, a través de la Dirección de Innovación Educativa y Digital, trabajamos de manera permanente en la creación y producción de recursos digitales de alta calidad que enriquecen el aula virtual de nuestros profesores. Videos, infografías, cápsulas interactivas y materiales multimedia son producidos con rigor pedagógico y audiovisual para que cada espacio de aprendizaje cuente con los elementos necesarios para impactar positivamente en la experiencia de los estudiantes. Por eso, la invitación a los docentes es a mantenerse atentos a nuestros programas formativos: porque aprender a usar bien estos recursos no es opcional, es parte esencial de enseñar bien en el siglo XXI.
Referencias
- Mayer, R. E. (2009). Multimedia learning (2nd ed.). Cambridge University Press.
- Ministerio de Educación Nacional. (2013). Orientaciones para el diseño, producción e implementación de cursos virtuales. MEN. https://www.colombiaaprende.edu.co/sites/default/files/files_public/2020-10/OrientacionesE-Learning_v7_20130521.pdf
- Ministerio de Educación Nacional. (2020). Estrategia «Aprender Digital: Contenidos para Todos». MEN. https://www.mineducacion.gov.co/portal/salaprensa/Comunicados/394002
- OIT/CINTERFOR. (s.f.). Aprendizaje – formación dual. Centro Interamericano para el Desarrollo del Conocimiento en la Formación Profesional. https://www.oitcinterfor.org/banco-recursos-didacticos/inicio
- Pearson. (2024). El impacto de las herramientas digitales y el contenido interactivo en la educación superior. Pearson Latam. pearson.com
- Pineda Castillo, K. A., Solís Pollorena, J. C., y Valencia Sánchez, A. (2025). Experiencia estudiantil del uso de videos en el aprendizaje de la investigación educativa: análisis de redes con IA. Revista CIINSEV, 8(4), 1-15.
- Rodríguez Guardado, M. S., y Platas-García, A. (2022). Uso de videos tutoriales en el proceso de aprendizaje de estudiantes universitarios. Revista Electrónica de Investigación Educativa, 24, e21, 1-12. https://doi.org/10.24320/redie.2022.24.e21.4176
- SearchLab. (2026). Education and EdTech statistics 2026: Trends, digital learning, and market size. SearchLab Digital. Searchlab.nl
- UNESCO. (2023). Informe GEM 2023: Tecnología en la educación: ¿Una herramienta en los términos de quién? UNESCO. https://www.iiep.unesco.org/es/articles/tecnologias-digitales-en-el-planeamiento-educativo
- UNESCO. (2024). Qué necesita saber acerca del aprendizaje digital y la transformación de la educación. UNESCO. https://www.unesco.org/es/digital-education/need-know
